domingo, 17 de noviembre de 2013

Apuntes históricos sobre Higuera: La población en la mitad del siglo XVIII

     Durante el reinado de Fernando VI, el soberano encomendó a su ministro el Marqués de Ensenada la elaboración de un censo de todas las ciudades y pueblos de España, donde no solo se hiciese constar el número de vecinos y algunos detalles más del entorno, como era costumbre en censos anteriores, sino que era su deseo que se elaborase un interrogatorio amplio sobre los factores sociales y económicos de cada lugar. Para ello se creó un cuestionario de 40 preguntas a las que habían responder, bajo juramento y promesa de decir la verdad, las autoridades y vecinos de cada localidad. Después todos los datos recogidos se volcarían en un documento al que se denominó CATASTRO DE ENSENADA, constituyendo una base jamás realizada hasta ese momento en España y de una riqueza documental sin precedente en nuestra historia.
     En el año 1752, se inicia el interrogatorio en Higuera junto Aracena, bajo la supervisión del juez subdelegado D. José María de Mendoza, con los comparecientes que siguen: D. Antonio Domínguez y Esteban Rincón (alcaldes ordinarios del municipio), Gerónimo Martín Ruiz y Matías Quílez (regidores), D. Diego Martín Rufo (vicario de la Parroquia), Tomás Martín Rufo, Antonio Rincón, Gabriel Esteban y Agustín Álvarez (vecinos de la localidad) y el escribano del Ayuntamiento Tomás Garzón Parrales que tomó juramento y dio fe de lo expuesto. Como resumen de los datos contemplados en el interrogatorio destacaremos los siguientes:
     La villa de Higuera junto a Aracena era perteneciente al realengo y dependía de la jurisdicción de la ciudad de Sevilla. Su término municipal era de una legua de Levante a Poniente y otra de Norte a Sur, limitando con el término de Zufre por el Norte, Sur y Este y con el de Aracena por el Oeste. Tenía un censo de 290 vecinos, que equivalían a 1160 habitantes, con 288 casas habitables y 12 en ruinas o inhabitables. Sus tierras tenían una extensión de 5986 fanegas entre regadíos, secano y montes, con la siguiente distribución: 400 de fanegas de cercados próximos considerados de 1ª y 2ª calidad, 4 fanegas de olivo de las tres calidades, 1200 fanegas de Rozas (400 de cada una de las calidades), 132 plantadas de viñas (44 buenas,44 medianas y 44 ínfimas), 4 fanegas de regadíos para hortalizas, 12 fanegas para tierras de secano que se siembran interrumpidamente y 4190 fanegas de monte y matorrales inútiles. En las de regadío se siembran hortalizas, en las de secano sembraduras y vides, pastos y Monte Alto y Bajo son del resto. Los frutos de ellas son hortalizas, frutas, trigo, cebada, centeno, habas, lino, bellotas, vino, aceite, miel y leña. También se hace constar el rendimiento de cada fanega, según el terreno, y de cada árbol, calculados en reales de vellón y maravedíes. Se hace constar cuales son los ingresos Propios del Común, Concesiones, Cavas y Arbitrios, así como los gastos cuentas del Cabildo. El diezmo a pagar a la Iglesia y sus partícipes que se elevaba a los 7/9, a S. M. el Rey con 1/9 y otro 1/9 al Duque de Medinaceli. La Primicia para el Párroco de la Villa que consistía en 25 fanegas de trigo, el voto para la Catedral de Santiago de 40 fanegas de trigo al año. Así mismo, se hace constar de la existencia de 8 lagares, 3 de ellos pertenecientes a eclesiásticos y 5 a seglares, con el rendimiento correspondiente a cada uno. La existencia de 3000 colmenas y su rendimiento. Las cabezas de ganado y su valor(vacas, yeguas, jumetas, cabras, ovejas y cerdos), los costes del medico-cirujano, ministro ordinario, cuidadores, maestro de Gramática y Primeras Letras, predicación cuaresmal, actos de Ordenes, bulas, papel de sellado, confirmación de Elecciones de Sevilla y fiesta de Nª Sª de la Candelaria que todo en conjunto importaban al Cabildo 3378 reales de vellón anuales. Que no podían sufragar la fiestas del Corpus, ni se atendía a la reparación de caminos y otras obras públicas por falta de fondos y que aquello que no alcanzaba a lo relacionado se repartía entre el vecindario. Existía una fábrica de carbón que, por donación real pertenecía al Duque de Medinaceli. Se contaba con 2 mesones, carnicerías,8 mercerías, 99 tratantes de tocinados, 13 eclesiásticos (7 ordenados "in sacri" y 6 de ordenes menores), 57 tratantes de engorde de cerdos, 6 tratantes de ganado cabrío, 4 tratantes de mulas gallegas, 1 médico-cirujano, 1 sangrador, 1 boticario, 1 abastecedor de carnes, 1 sacristán mayor y 1 menor, 16 arrieros, 1 maestro de Gramática y Primeras Letras, 1 citanquedo, 1 ministro de justicia, 4 panaderos, 1 contador, 6 oficiales de albañil, 2 maestros herradores, 1 maestro alfarero, 3 oficiales desbastadores, 1 oficial herrador, 270 jornaleros y 50 pobres de solemnidad.
     Este era el cuadro socioeconómico de un pequeño pueblo de la Sierra de Huelva en el año 1752.

3 comentarios:

  1. Donde dice Fernando IV debe decir Fernando VI. ¡Estos números romanos...!

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  2. Gracias Pepe, por esta magnifica recopilación de datos de nuestro pueblo.

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    1. Pocas cosas me divierten tanto como indagar y rebuscar en documentos que tengan relación con nuestro pueblo. Las gracias te las debo yo a ti por divulgar las cosas que escribo.

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