jueves, 17 de noviembre de 2011

MISION IMPOSIBLE:Pasar de D. Tancredo a Director de la Lidia

Antiguamente, en la Fiesta de los Toros, existía una figura que se vestía totalmente de blanco y se colocaba encima de un taburete en medio del ruedo antes de abrir la puerta del toril. El animal salía de chiqueros y Don Tancredo (así se denominaba el personaje)permanecía totalmente inmóvil, el toro pasaba una y otra vez por su lado sin que embistiese al pedestal ni a la figura, todo se debía a que su visión no le permitía percibir el color blanco a no ser que detectase algún movimiento y solo en muy contadas ocasiones tropezaba con aquel "bulto" tan inperceptible. Esta figura desapareció de los ruedos a finales del siglo XIX, aunque se prodigasen en algunas "charlotadas" no hace muchos años. Dicen que su creador fue un torero valenciano llamado Tancredo que al fracasar como lidiador se le ocurrió tal cosa para ganarse así la vida, ya que no tenía aptitudes que pudieran encumbrarlo como torero. En política ocurre algo similar, los hay que son maestros en el arte de la crítica destructiva, nadan como peces en el agua cuando están en la oposición, pero cuando les llega la oportunidad de gobernar ya no todo lo ven igual.Cuando un país tiene graves problemas, como le sucede a España,si se mira el bienestar de sus gentes lo más lógico sería que tanto el Gobierno como la oposición arrimasen el hombro y aportasen soluciones, eso es lo que suele ocurrir en paises con muchos años de democracia, pero aquí en los últimos tiempos hemos visto a un partido (PSOE), con minoria simple en el Parlamento, tratando de gobernar buscando acuerdos con otras formaciones para frenar una situación de crisis, cuyas causas son externas aunque tenga la peculiaridad del estallido de la burbuja inmobiliaria que la agrava aun más y acarrea una cifra de paro insoportable, y otro partido (PP) que lo único que le ha interesado es cargar todo el peso en su contrincante y desear su hundimiento , aunque con ello también arrastre al país, con un lider que ha hecho el DON TANCREDO (así lo bautizaron en algunos medios de la derecha no hace mucho tiempo)durante ésta y la anterior legislatura. Este no es otro que el Sr. Rajoy, que ya fue Vicepresidente con el Sr. Aznar, que como gobernante en los distintos ministerios de los que fue responsable no demostró grandes dotes y sobre el que casi nadie pensó que sería designado "digitalmente" candidato de su partido, para ser el director de la lidia, al menos eso fue lo que entendío la mayor parte de la ciudadania que no lo votó y truncó su sueño y el de su mentor. Ahora parece ser que, como consecuencia de la crisis, podría llegarle la oportunidad de ser elegido Presidente del Gobierno (eso es lo que pronostican las encuestas, aunque hasta el último minuto hasta el rabo....), cosa que no le llegaría por méritos propios y sí por una crisis que ha provocado un desgaste sin precedentes en el adversario. En el supuesto de que el resultado electoral fuese una victoria del Partido Popular, el Sr. Rajoy tendría que despojarse del traje blanco de DON TANCREDO y bajar del pedestal (taburete), no quedandole otra que colocarse el "traje de luces" y asumir el papel de Director de la Lidia. Lo que ya no sería lógico es que en plena "faena" le diesen los "tres avisos" y le echasen el toro al corral, sabiendo que él nos había prometido cortar orejas y rabo, aun conociendo que el toro es un "Miura" de mucho peso y trapío. Lo que ocurre en los últimos días es que aquello que parecía tan fácil, algo así como un "corrido mexicano", según él y los suyos, ya les estén viendo los pitones al burel, con querencia a dar cornadas, que tiene una lidia complicada y comienza a decir que no todo depende de su cuadrilla, sino que el viento de la crisis sopla fuerte y esto se puede convertir en un Tsunami que lo arrase todo. Opinan que en esta "faena" no todos serán aplausos, que habrá fuertes protestas en el graderio y que así no será posible cortar orejas y rabo con lo que es preferible que no den los "tres avisos" y manden el toro vivo, sin que lo arrasten las mulillas,devuelto al chiquero. El problema es que pasar de ser uno de los peones de la cuadrilla de otro "maestro" a convertirse en DON TANCREDO le costó mucho asimilarlo, pero si ahora tuviese que dejar el traje blanco y la quietud del taburete para pasar a ser el lidiador le produce vértigo y escalofrio.No es cuestión del traje con que te vistas (Azul Intenso) sino de cualidades para llevarlo y eso requiere aptitud y valentía, pero donde no hay..........

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