miércoles, 7 de octubre de 2015

ALONSO MIGUEL DE TOVAR (II)

    Buscando en las hemerotecas encontré dos noticias que me llamaron la atención y que expongo a continuación. Ambas son del periódico EL HERALDO de Madrid. La primera del año 1842 y dice: 
    " EL 19 de Febrero de 1709 se velaron en la misma (hace referencia a la Iglesia de San Idelfonso de Sevilla) Alonso Miguel de Tovar, grande imitador de Murillo, natural de la villa de Higuera de Aracena (hoy provincia de Huelva)y su distinguida mujer la noble señora sevillana doña Francisca teresa Cabezas, viuda de D. Pedro Ramos de Medina. Aquí, sí, al pie de los altares de la religión cristiana, Alonso Miguel de Tovar juró a su esposa eterno y fiel amor. Aquí vino el modesto artista a rendir al Supremo sus humildes respetos y entre las oraciones del sacerdote y los acordes ecos del órgano, elevó al cielo sus fervientes votos por su futura felicidad y la de su noble compañera. Cuadro tierno y dulce, cuadro inspirador, con que dibujo tan exacto, con que tinta tan expresiva no le retrataría el joven artífice en el fondo de su alma".
     La segunda noticia apareció el 18 de Mayo de 1847 y decía lo que sigue:
     "PARTE LITERARIA - ESTUDIOS BIBIOGRAFICOS - Partida de desposorio y velaciones de D. Alonso Miguel de Tovar - Nació en la villa de Higuera junto a Aracena, hoy provincia de Huelva,, por los años 1686. Fueron sus padres D. Alonso Miguel de Tovar y Doña Ana Domínguez Paniagua. Muy joven se dedicó al arte de la pintura. Habiendo venido a Sevilla, comenzó con mucho aprovechamiento su carrera artística en el taller del pintor Juan Antonio Fajardo. Amistado estrechamente con los jóvenes Francisco Meneses y Juan Simón Gutiérrez, discípulos del inmortal Murillo, se aficionó tanto a la escuela de este excelentísimo maestro, que con el mayor entusiasmo abandonó la de Fajardo, dedicándose exclusivamente a imitar con mucho acierto las obras del gran príncipe de la escuela sevillana. Enamorado de la noble y entendida señora Doña Francisca Teresa Cabezas, viuda del caballero D. Pedro Ramos de Medina, se desposó con ella en la parroquia de Omnium Santorum de Sevilla. Habiendo pasado con su esposo a Madrid, recibió del rey Don Felipe V una prueba muy marcada de su real aprecio, haciéndole su pintor de cámara, cuyo honrosísimo destino tuvo muchos años. En medio de las lágrimas de su familia y del dolor de todos, murió en la mencionada villa de Madrid en el año 1758. Alonso Miguel de Tovar carecía ciertamente de esos arranques que produce el genio, pero en cambio tenía un gran talento de imitación. Su vida laboriosa y sus obras inolvidables le granjearon un glorioso renombre como grande imitador del inolvidable Murillo. La villa de Higuera de Aracena puede envanecerse con justicia de haber sido la cuna de oro de este distinguido artífice. PARTIDA DE VELACIÓN - En el libro quinto de desposorios y velaciones de la parroquia de San Idelfonso de Sevilla, folio 164, se halla este partida: "En domingo 19 de Febrero de 1709 años, yo Pedro Pablo Román, cura de esta Iglesia Parroquial del Sr. San Ildefonso de Sevilla, velé y dí las bendiciones nupciales de la iglesia a D. Alonso Miguel de Tovar, natural de la villa de La Higuera, junto a Aracena, hijo de D. Alonso Miguel de Tovar y Doña Ana Domínguez Paniagua, juntamente con Doña Francisca Teresa Cabezas, viuda de D. Pedro Ramos de Medina, a los cuales desposé por palabras de presente, que hicieron verdadero y legítimo matrimonio, D. Antonio Sánchez de la Cruz, cura de Omnium Santorum, según consta de fe dada por dicho D. Antonio Sánchez de la Cruz, su fecha 9 de dicho mes y año y fueron sus padrinos D. Cirilo Tomar Romero de Ayala y Doña Margarita Flores de Romero, su mujer. En fé de lo cual lo firmé, fecha su supra.- Pedro Pablo Román, cura".

viernes, 28 de marzo de 2014

Cofradía de las Animas Benditas del Purgatorio

     La Iglesia Católica, desde tiempos de la Reconquista, sintió la necesidad de buscar fórmulas para encauzar la participación de los fieles en el culto, cuidado y ornamentación de sus templos. Era necesaria una mayor implicación, en el seno de la institución de la parte laica, para fomentar la expansión de su doctrina y cooperar no solo en las ceremonias religiosas que se prodigaban con una frecuencia inusitada, ya que también era fundamental la participación en la parte económica que permitiese sufragar los gastos parroquiales y contribuir socialmente en la solución de los graves problemas ocasionados por la pobreza de la mayor parte de la población. La fundación de las Cofradías como instituciones con personalidad jurídica propia, nacidas de la asociación de fieles y con fines diversos entre los que se destacaban los sociales, penitenciales, piadosos, de caridad y los festivos. Debían regirse por unos Estatutos y en la cúspide de la organización contar con un eclesiástico, obligadas a ser supervisadas por un Visitador designado por el Obispado correspondiente a su diócesis. Entre los cargos reservados a los fieles pertenecientes a la Cofradía destacan el de Mayordomo, elegido anualmente (no siempre fue respetada esta norma) que se encargaba de administrar los bienes, tributos, donativos y otros ingresos, determinar los gastos en cultos, limosnas, festejos y otros previstos o imprevistos. Los encargados de fiscalizar su labor y aprobar sus cuentas eran los Diputados, elegidos anualmente, junto al sacerdote más antiguo o el Vicario parroquial, aunque siempre supeditados al informe final del Visitador que determinaba si todo era conforme a las reglas establecidas o, por el contrario, había anomalías imputables al Mayordomo, de las que debía responder hasta con su propia hacienda y , en caso de fallecimiento, lo harían sus descendientes más directos.
      En el Archivo Histórico Provincial de Huelva, dependiente de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía, se encuentran depositados dos documentos relativos a la COFRADIA DE LAS BENDITAS ANIMAS DEL PURGATORIO de Higuera junto Aracena:
     El primero, titulado "Cuentas y Libro de Protocolo de la Cofradía de la Benditas Animas del Purgatorio de la Parroquia de San Sebastián (1693-1715)", con más de 500 folios, donde se detallan las cuentas de los años transcurridos desde 1693 hasta el 1715, expuestas por los Mayordomos que ocuparon cronológicamente el puesto, Francisco Martín Cabezas, Juan Martín Manzano, Francisco Fernández Soriano, Luis Fernández Peraza, Alonso Martín Rincón, Juan Martín Manzano (nuevamente), Sebastián Bejarano, Antonio Domínguez Peraza y Juan Martín Manzano (por 3ª vez). La fiscalización de las mismas corrió, a lo largo de esos años, a cargo de los Diputados Florencio García Hidalgo, Alonso Martín Rincón, Juan Esteban Rufo, Salvador Esteban Rufo, José Martín Rufo, Juan Martín Manzano, Tomás Ruiz Bejarano, Juan Ruiz Soriano, Juan Martín Rufo, Marcos Domínguez de Alcántara y Antonio Domínguez de Peraza. Como sacerdotes figuran Juan Fernández Guerrero, Luis Fernández de Peraza, Juan García Balladares y Domingo de Viola Alcaide. Como redactores de las actas figuraban los escribanos de la villa que daban fe de dichos documentos.
     El segundo documento se titula "Libro de Protocolo de bienes y tributos de la Cofradía de las Benditas Animas del Purgatorio, de la Parroquia de San Sebastián (sin Fecha)", con más de 80 folios, en los que se detallan los bienes de su propiedad, las rentas que producían, los arrendamientos y su casuística (podían hacerse por "dos vidas", "por vida" o por tiempo definido), la subrogaciones, los tributos recibidos, donativos y limosnas. En lo referente a donaciones recibidas por herencia cabría destacar las otorgadas por testamento (año 1675)del licenciado Alonso Martín Garzón que legó varias casas, fincas, huertas y colmenas, no solo en el término municipal de Higuera sino también en otros municipios de la zona, así como tributos de cantidades muy importantes para aquella época. De todo ello se hace un amplio balance con minuciosos detalles sobre la situación de casas y fincas, arrendamientos con su importes anuales y vencimientos, los tributos a satisfacer y las personas encargadas de ellos. Con la aportación de esta persona se constituyó una fundación que fue el mayor soporte económico de esta Cofradía, aunque hubo otros donantes no solo del municipio ya que figuran otros con residencias en Zufre, Aracena, Galaroza, Arroyomolinos de León,Corteconcepción, etc.
     En la Parroquia tenían su propio altar (actualmente ocupado por un Corazón de Jesús) que en aquella época figuró en la Iglesia antigua y después tuvo continuidad en la actual. Era el lugar que utilizaban los cofrades para todo tipo de actos (misas, admisiones de nuevos hermanos, entierros, novenas, etc.). Las rentas producidas por su propiedades, las donaciones y cuotas hicieron de ella la cofradía más poderosa de Higuera en lo económico y de fuerte presencia en lo social. Fueron varios los incidentes entre administradores y fiscalizadores. También hubo problemas con los arrendadores de fincas  que terminaron con pleitos ante los tribunales de la Audiencia de Sevilla. Cabe destacar el de Pedro Vázquez, mayordomo de la Cofradía, contra Manuel Martín Rufo, por el daño causado en la encinas del monte llamado "Los Cardenas", en el término de Zufre, propiedad de la Cofradía y en arrendamiento vitalicio por el dicho Manuel Martín, proceso que duró desde el 22-07-1778 hasta el 17-10-1784 (Sig.ant.386 y sig.AHPSE 29482.7).  
     En el Archivo Provincial figuran como "FONDOS ECLESIASTICOS INCAUTADOS POR LA JUNTA PROVINCIAL DE DESAMORTIZACIÓN DE HUELVA" que probablemente, al pasar a nanos del Estado, supondrían el inicio del proceso concerniente a la desaparición de esta Cofradía.

jueves, 27 de febrero de 2014

El jesuita JOSE RUFO

Una de las cosas más llamativas de Higuera a lo largo del siglo XVIII fue la aportación a la Compañía de Jesús de la mayor parte de sus vocaciones sacerdotales. Ya hicimos mención a Diego Tovar, superior de la Orden en Salamanca, y los hermanos Marcos y Juan Domínguez Alcántara, llamados los canónigos, pero existió otro personaje de igual o mayor relevancia:
      JOSE RUFO. Nacido en nuestro pueblo el 30 de Noviembre de 1734, sabiendo que su apellido estuvo siempre presente en el devenir del municipio desde su independencia de Zufre y Aracena como así consta en diversos documentos, ingresó en la Compañía de Jesús el 21 de Enero de 1751, después de pasar las pruebas de idoneidad que la Orden exigía, para ser enviado a Paraguay, concretamente a Montevideo, el 17 de Julio de 1755. Fue ordenado sacerdote en 1761. Completó su formación en la Universidad de Córdoba (Paraguay), contando entre sus maestros a José Verón y Mariano Suárez en Filosofía, junto a Manuel Vergara y Gaspar Prytzer en Teología que influyeron poderosamente en sus escritos posteriores. En 1763 fue nombrado Catedrático de Filosofía en la misma Universidad donde completo su formación. En 1767, Carlos III decretó la expulsión de los jesuitas de todos los territorios de la Península y de sus posesiones en ultramar y los miembros de la Orden, residentes en Paraguay y otras posesiones, tuvieron que exiliarse dirigiéndose a tierras italianas. Su labor de cátedra la conocemos por los apuntes de dos de sus alumnos, Juan Rodríguez y Pablo Vizcarra, que en cuatro manuscritos muestran lo más notables de sus enseñanzas. En lo referente a la psicología sigue la línea de un declarado admirador de Aristóteles y en lo relativo a la parte experimental se declara decidido partidario de Newtom, Mayr y Gassendi, lo que supone una gran novedad en la línea doctrinal de los jesuitas de la época. "JOSÉ RUFO fue uno de los últimos jesuitas de Córdoba. En su curso METAPHYSICA ET DE ANIMA (año 1766) hay también numerosas referencias a la ciencia moderna, en este caso a las investigaciones filosóficas, aunque incluye el tema de la luz al tratar el tema de la vista. RUFO fue un hombre de inteligencia nada despreciable, pues logró salir bastante airoso de su intento sin cometer gruesos errores. Tuvo la originalidad, si se quiere, de presentar los aportes modernos como anécdotas dentro del comentario aristotélico y con ello soslayó el problema del acomodamiento teórico. La inclusión de los tratados DE ANIMAS a continuación de la Metafísica, con lo cual se asimilan a la Pneumatología moderna, suele explicarse como una influencia de la teoría de "las metafísicas especiales"; el hecho de incorporar en ella temas que de ningún modo pueden corresponder al concepto pneumatológico indicaría que los profesores han hecho uso de este recurso para exponer sus propios conocimientos en el lugar sistemático que pudieron" (esto se nos dice de él en el Volumen 1 de CIENCIA, VISTA Y ESPACIO EN IBEROAMERICA...).RUFO desarrolla la ciencia de los escolásticos dentro de la teorías aristotélicas. Se conserva en el Instituto de Estudios Americanistas de la Facultad de la Universidad de Córdoba (Paraguay) un curso, copiado por Juan Rodríguez, sobre "Metaphysica et de anima", de 452 páginas, y encuadernación original. Los jesuitas fueron expulsados en 1767, como hemos escrito al principio, y entre ellos estaba nuestro compatriota, donde sufrieron los avatares de un largo viaje que duró un año y setenta y seis días que se distribuyeron de la siguiente forma:11 días encerrados en el refectorio de Córdoba, 28 días en el trayecto desde Córdoba a los navíos, un mes y 24 días en la escuadra (desde el Rio de la Plata al Mar), 85 días desde la Indias hasta Cádiz, 5 meses y 3 días en el Puerto de Santa María, 4 días en la Bahía de Cádiz, 51 días desde Cádiz hasta Bastia (Italia),26 días en Bastia, 16 días de Bastia a Sestri y 13 días de Sestri a Faenza (destino final). En Faenza murió nuestro paisano JOSE RUFO el 26 de Diciembre de 1768.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Personajes higuereños en el siglo XVIII

En los apuntes históricos que publicamos en fechas recientes, al referirnos al siglo XVIII, hacíamos mención a pintores como Alonso Miguel de Tovar y Juan Ruiz Soriano, un virrey de Cuba llamado Diego José Navarro, un rector de la Universidad Pontificia de Salamanca por nombre Diego de Tovar y a Juan Rufo que fue famoso teólogo en Universidades de América del Sur e Italia, pero desconocíamos la existencia de otros paisanos que tuvieron cierta relevancia en la vida nacional y que, tras hacer indagaciones por diferentes archivos, vamos a informar de algunos hechos que pudieran ser interesantes. El interés hacia uno de ellos es consecuencia de la información que me ha facilitado nuestro paisano Francisco Suárez, poseedor de ciertos documentos procedentes de sus antepasados y que guardan relación con los hermanos MARCOS Y JUAN DOMÍNGUEZ DE ALCANTARA. Sobre el segundo no he encontrado documentación alguna, pero sobre MARCOS hay datos que pueden ser el preámbulo de una biografía más completa en tiempos futuros.-
     Los primeros hallazgos viene reflejados en los escritos de D. Domingo Fal Conde que en el libro "Para la Historia de Higuera de la Sierra nos dice los siguiente"Dejamos también de hacer la historia, aunque los mencionamos, como los hermanos Domínguez de Alcántara, llamados los canónigos porque ambos lo eran, porque no la conocemos (pag.63) y otras referencias que hace sobre esta familia en su libro"La devoción de Nuestra Señora de Prado de Higuera de la Sierra" donde nos menciona a D. Antonio Domínguez Alcántara, familiar del Santo Oficio de la Inquisición, y su hijo y heredero D. Diego Domínguez de Alcántara, que fueron Administradores de la Hermandad (pag. 19), y siendo el primero quien comenzó la obra de restauración de la Ermita (pag. 20). Ambos, de la misma época que los hermanos de referencia, debían ser familiares muy directos de ellos.
     En la búsqueda de datos en el Archivo Histórico Nacional hemos encontrado que MARCOS fue estudiante de la Universidad de Alcalá de Henares desde 1734, licenciándose en Teología en el Colegio Mayor San Idelfonso, donde se conserva su expediente académico y se hace referencia a que procede de Higuera (ES 28079 AHN/1.2.9.5.2.UNIVERSIDADES, 453.Exp.142), ordenado sacerdote jesuita, ampliando sus estudios en el Colegio Santa María de Regla en 1738, donde obtiene el doctorado. Entra como diácono en la Catedral de Toledo pero pronto es requerido en la corte para ejercer la labor de supervisión de todas las obras literarias e investigaciones que pudiesen llevarse a cabo, algo parecido a lo que hoy sería reconocido como el Censor y autorizante de obras literarias e investigaciones científicas. Son conocidos sus informes sobre los que hacia referencia en sentido afirmativo o negativo sobre si hallaba o no "en ellas cosas que se opongan a nuestra Santa Fé, pureza de costumbres y regalías de su Majestad" Así dio a luz o denegó muchas de las obras realizadas en España. Otro de los trabajos que se le encargó, por parte del Rey, fue enviarlo a Córdoba para investigar los trabajos realizados en excavaciones arqueológicas y examinar los archivos de la ciudad para elegir aquellos que fuesen más interesantes y trasladarlos a la Biblioteca Nacional de Madrid. Son famosas las Cartas sobre las excavaciones en la Alcazaba de Granada escritas en 1754. También en esta cuidad fue comisionado por el Rey para elaborar documentos que fuesen de interés para la compilación de una Historia de España. Como obra importante escribió, junto al licenciado José Vázquez Venegas, un libro titulado "Privilegios reales, donaciones y gracias de la Iglesia de Córdoba" Otro documento sobre su persona es el Expediente "sobre pureza de sangre" que se encuentra en el archivo de la Catedral de Sevilla y le fue exigido para su ingreso en la Universidad de Alcalá de Henares. Fue un personaje de la Corte y hombre de confianza de palacio.
     Esto es un breve resumen de la personalidad y ejecutoria de D. MARCOS DOMINGUEZ DE ALCANTARA

jueves, 6 de febrero de 2014

LA DOLOROSA: Origen de la Hermandad

En el ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, en la sección CONSEJO DE CASTILLA, existe un documento de Signatura CONSEJOS,L.3930 que tiene fecha de creación el año 1788 y como fecha de formación el año 1789. Su Título es: ORDENANAZAS DE LA HERMANDAD Y ORDEN TERCERO DE SIERVOS DE MARIA SANTISIMA DE LOS DOLORES DE LA VILLA DE HIGUERA DE LA SIERRA (SEVILLA).
      La introducción dice lo siguiente: "La Higuera junto Aracena, nuevamente creada en la Iglesia Parroquial del Señor San Sebastián de ella con el admirable título de sus Dolores en virtud de letxas del U. R. P. Provincial de la milagrosa Religión de Servitas, siendo sus fundadores los Señores Don José Álvarez Rodríguez Presbítero Cura y Beneficiado de la villa de la Higuera, Don José Narciso Bejarano Presbítero, Don Diego Rufo Presbítero, Don Apolonio Rodríguez y Don Pedro García Navarro alcalde por el Estado Noble de ella, los que inspirados de una particular devoción a los Dolores de la Santísima Virgen, de propagar sus cultos, y que los fieles participen del caudaloso mar de gracias que por 33 Sumos Pontífices están concedidas a los que se manifiesten con el distinguido sello de esclavos y siervos suyos, cuyas reglas constituyentes contienen los capítulos siguiente...."
     A continuación se exponen, en 20 Capítulos, las Reglas que debían regir en la Hermandad.
     En el 1er. capítulo destaca que para ser hermano, aparte de ser persona sin tacha moral, no podrían pertenecer a ella aquellos que fuesen moriscos, ni mulatos, ni de oficio vil, ni castigado por el Santo Tribunal de la Inquisición. No obstante, los Caballeros notorios y Sacerdotes se admitían omitiendo las diligencias "de genere, pero no las de móribus et vita".
     En el 2º capítulo, entre otras cosas, se dice que los hijos o nietos de hermanos que quisieran entrar pagarían menos y también sus mujeres, pero cualquier otra pagaría 33 reales de vellón.
     En el 3er capítulo y siguientes se trata de la asistencia necesaria de hermanos y regidores para la validez de los acuerdos, que deberían escribirse en un acta por el Secretario, los procedimientos de votación(usaban una bolita blanca, para una opción, y una bolita negra, para otra opción, depositándolas en las urnas para la elección de cargos que se hacían por parejas de aspirantes). La imposición previa del Escapulario a los profesos, antes de ser admitidos, con el pago de "una Libra de Zera". Los empleos existentes en la Hermandad: un "Corrector" que fuese Sacerdote y Confesor (elegido cada 3 años),un "Hermano Mayor" (votado cada 3 años, un "Oficial más antiguo" votado por serlo del año antecedente y con un año en su cargo, un "Oficial más moderno" votado todo los años, un "Mayordomo" votado todos los años, un "Subcorrector" sacerdote y votado anualmente, un "Secretario" (votado cada 3 años), un "Zelador",un "Prioste", un "Maestro de Novicios", un "Padre de Ánimas" y dos "Enfermeros" (todos ellos votados para un año). Después se especifican las misiones que a cada uno se les encomiendan. Respecto a las hermanas se nombraban los siguientes cargos: una "Priora", una "Subpriora" y dos "Enfermeras" indicando cuales son su obligaciones. En otros capítulos se fijan los procedimientos para la celebración de los cultos y que se haga una fiesta, el día 23 de Agosto de cada año, en honor al patrón de la Hermandad San Felipe Benicio, aunque se pudiera mudar a otro día si los hermanos lo consideraban. Obligación de rezar todos los viernes del año, visitar los hospitales una vez al año, comulgar por cedulas cuatro veces al año en la capilla de la hermandad, hacer seis misas rezadas por cada hermano fallecido y cuatro acompañadas de 12 cirios y otros tantos niños de la Doctrina, con 12 "Acheros", paño y bóveda y "doble con la campana de la hermandad desde que mueren hasta ser enterrados". Lo mismo se haría con las mujeres de los hermanos. En otros capítulos se dan instrucciones para la buena administración de las rentas y otras obligaciones de los cargos y hermanos en general.
     Estas Ordenanzas fueron aprobadas por los hermanos el 6 de Agosto de 1788 y enviadas a las autoridades eclesiásticas para su aprobación definitiva, cosa que se produjo, después de un largo Expediente, en el año 1803.
     La imagen fue adquirida en el año 1793, al escultor Manuel García de Santiago, el retablo fue obra de Diego Meléndez en el año 1794 que fue destruido en 1936 , siendo el actual uno que perteneció a San Cristóbal y la peana junto con la cruz fueron realizadas en el año 1970. La imagen fue restaurada por Sebastián Santos, en el año 1976, colocándole ojos de cristal y le dio más color al rostro.

domingo, 26 de enero de 2014

Higuera de la Sierra: el origen y otros hallazgos

Muchos de nosotros, cuando paseamos por el término municipal de Higuera de la Sierra y observamos la formación geográfica de sus montes, arroyos, caminos y veredas nos hacemos la pregunta de cuantos miles o millones de años hace que se creó la actual fisonomía que divisamos en el entorno. La mole de la Sierra de Santa Bárbara y la de El Drago,la primera más redonda y erosionada y la segunda más puntiaguda y encrespada en su cima, la formación de la pequeña gruta y conjunto que la rodea en Las Tobas, con esa piedra porosa que la compone, el valle que rodea los viveros, los cauce de los arroyos de El Charcón y Aguabuena...¿cuándo se formaron?....¿desde que tiempos datan sus fisonomías?. Buscamos respuestas y alguna hemos encontrado.
      Los tiempos geológicos, en lo referente a la formación del planeta Tierra, se divide en Eones: el Hádico (desde hace 4600 a los 3800 millones de años), el Arcaico (desde los 3800 a los 2500 millones de años, Proterozoico ( desde los 2500 a los 452 millones de años y el Panerozoico (desde los 452 millones de años hasta la actualidad. Según los estudios realizados por expertos geólogos, fue en el último Eon y dentro de su subdivisión del Paleolítico primario, entre el Silúrico y el Devónico (entre los 438 y 360 millones de años) el espacio en el tiempo donde se conformó la zona más oriental de la Sierra de Aracena, donde esta ubicada Higuera, y en su composición destacan los materiales del cámbrico-ordovícicos que pertenecen al anticlinorio y se extiende desde Corteconcepción hasta nuestro pueblo. Estos materiales están compuestos por calizas cristalinas, cuarcitas y conglomerados, pizarras y arenisca. Bien,a pesar de la dificultad para los no expertos para entender los términos anteriores, ya tenemos referencia de la antigüedad de los terrenos que pisamos y divisamos, empezamos a imaginar todo el tiempo transcurrido desde la aparición de las primeras especies de plantas y animales que predominaban por estas tierras hasta la aparición de la especie humana.
      Cuando publicamos la 1ª parte de los Apuntes históricos sobre Higuera de la Sierra hicimos referencia a el hallazgo de una tumba en la cima de El Carrascoso que databa de la Edad del Bronce (entre los 1700 y 1100 años antes de Cristo)con algunos detalles sobre la misma, pero dejando por sentado que no sería la única de su tiempo que con excavaciones arqueológicas podrían encontrarse, pero para ello es necesario financiación y en estas épocas de crisis a no ser fruto de la casualidad, como en este caso, será difícil alguna que otra localización. Después existe un largo periodo donde no existen datos históricos sobre asentamientos, aunque se hace referencia al cruce de dos vías romanas en el término municipal, la que procedía de "Pax Julia" (actual ciudad portuguesa de Beja) con dirección a "Híspalis" (Sevilla) y la llamada "Esari Pax Julia" que conectaba con "Emérita Augusta" (Mérida), pero aunque se supone asentamientos humanos en la zona no tenemos noticias de ellos hasta un nuevo hallazgo del que nos informa un estudio realizado por D. Miguel A. López Domínguez, titulado "Sobre dos jarros a mano de la época visigoda en la Sierra de Huelva", siendo que uno de ellos se encontró en Higuera y se encuentra en el Museo Provincial de Huelva. Se ubica en la época comprendida entre el final de la románica y el inicio de la visigoda. El lugar exacto de su hallazgo no se especifica, aunque se dice próximo a El Carrascoso, en otra tumba y se dan datos sobre sus dimensiones y formas. Sería interesante indagar sobre el lugar donde apareció este interesante resto arqueológico. Seguiremos con nuestra historia.....

domingo, 17 de noviembre de 2013

Apuntes históricos sobre Higuera: La población en la mitad del siglo XVIII

     Durante el reinado de Fernando VI, el soberano encomendó a su ministro el Marqués de Ensenada la elaboración de un censo de todas las ciudades y pueblos de España, donde no solo se hiciese constar el número de vecinos y algunos detalles más del entorno, como era costumbre en censos anteriores, sino que era su deseo que se elaborase un interrogatorio amplio sobre los factores sociales y económicos de cada lugar. Para ello se creó un cuestionario de 40 preguntas a las que habían responder, bajo juramento y promesa de decir la verdad, las autoridades y vecinos de cada localidad. Después todos los datos recogidos se volcarían en un documento al que se denominó CATASTRO DE ENSENADA, constituyendo una base jamás realizada hasta ese momento en España y de una riqueza documental sin precedente en nuestra historia.
     En el año 1752, se inicia el interrogatorio en Higuera junto Aracena, bajo la supervisión del juez subdelegado D. José María de Mendoza, con los comparecientes que siguen: D. Antonio Domínguez y Esteban Rincón (alcaldes ordinarios del municipio), Gerónimo Martín Ruiz y Matías Quílez (regidores), D. Diego Martín Rufo (vicario de la Parroquia), Tomás Martín Rufo, Antonio Rincón, Gabriel Esteban y Agustín Álvarez (vecinos de la localidad) y el escribano del Ayuntamiento Tomás Garzón Parrales que tomó juramento y dio fe de lo expuesto. Como resumen de los datos contemplados en el interrogatorio destacaremos los siguientes:
     La villa de Higuera junto a Aracena era perteneciente al realengo y dependía de la jurisdicción de la ciudad de Sevilla. Su término municipal era de una legua de Levante a Poniente y otra de Norte a Sur, limitando con el término de Zufre por el Norte, Sur y Este y con el de Aracena por el Oeste. Tenía un censo de 290 vecinos, que equivalían a 1160 habitantes, con 288 casas habitables y 12 en ruinas o inhabitables. Sus tierras tenían una extensión de 5986 fanegas entre regadíos, secano y montes, con la siguiente distribución: 400 de fanegas de cercados próximos considerados de 1ª y 2ª calidad, 4 fanegas de olivo de las tres calidades, 1200 fanegas de Rozas (400 de cada una de las calidades), 132 plantadas de viñas (44 buenas,44 medianas y 44 ínfimas), 4 fanegas de regadíos para hortalizas, 12 fanegas para tierras de secano que se siembran interrumpidamente y 4190 fanegas de monte y matorrales inútiles. En las de regadío se siembran hortalizas, en las de secano sembraduras y vides, pastos y Monte Alto y Bajo son del resto. Los frutos de ellas son hortalizas, frutas, trigo, cebada, centeno, habas, lino, bellotas, vino, aceite, miel y leña. También se hace constar el rendimiento de cada fanega, según el terreno, y de cada árbol, calculados en reales de vellón y maravedíes. Se hace constar cuales son los ingresos Propios del Común, Concesiones, Cavas y Arbitrios, así como los gastos cuentas del Cabildo. El diezmo a pagar a la Iglesia y sus partícipes que se elevaba a los 7/9, a S. M. el Rey con 1/9 y otro 1/9 al Duque de Medinaceli. La Primicia para el Párroco de la Villa que consistía en 25 fanegas de trigo, el voto para la Catedral de Santiago de 40 fanegas de trigo al año. Así mismo, se hace constar de la existencia de 8 lagares, 3 de ellos pertenecientes a eclesiásticos y 5 a seglares, con el rendimiento correspondiente a cada uno. La existencia de 3000 colmenas y su rendimiento. Las cabezas de ganado y su valor(vacas, yeguas, jumetas, cabras, ovejas y cerdos), los costes del medico-cirujano, ministro ordinario, cuidadores, maestro de Gramática y Primeras Letras, predicación cuaresmal, actos de Ordenes, bulas, papel de sellado, confirmación de Elecciones de Sevilla y fiesta de Nª Sª de la Candelaria que todo en conjunto importaban al Cabildo 3378 reales de vellón anuales. Que no podían sufragar la fiestas del Corpus, ni se atendía a la reparación de caminos y otras obras públicas por falta de fondos y que aquello que no alcanzaba a lo relacionado se repartía entre el vecindario. Existía una fábrica de carbón que, por donación real pertenecía al Duque de Medinaceli. Se contaba con 2 mesones, carnicerías,8 mercerías, 99 tratantes de tocinados, 13 eclesiásticos (7 ordenados "in sacri" y 6 de ordenes menores), 57 tratantes de engorde de cerdos, 6 tratantes de ganado cabrío, 4 tratantes de mulas gallegas, 1 médico-cirujano, 1 sangrador, 1 boticario, 1 abastecedor de carnes, 1 sacristán mayor y 1 menor, 16 arrieros, 1 maestro de Gramática y Primeras Letras, 1 citanquedo, 1 ministro de justicia, 4 panaderos, 1 contador, 6 oficiales de albañil, 2 maestros herradores, 1 maestro alfarero, 3 oficiales desbastadores, 1 oficial herrador, 270 jornaleros y 50 pobres de solemnidad.
     Este era el cuadro socioeconómico de un pequeño pueblo de la Sierra de Huelva en el año 1752.